Una leyenda, una laguna, una escultura

Una leyenda, una laguna, una escultura

Por Emma Sofía Morales

De la unión de Hamao y Guanaroca nació Imao, el primer hijo. Guanaroca, quien puso en él todo su cariño, pero por celos, el padre concibió el crimen de hacer desaparecer al niño.

Una noche, mientras Guanaroca dormía, Hamao llevó al bebé al bosque. Allí murió el pequeño a causa del calor y la falta de alimento. Para ocultar su delito Hamao tomó una gran fruta del árbol del güiro, la perforó, escondió dentro el cuerpo de la criatura  y después lo colgó de la rama de un árbol. 

Cuando al despertar Guanaroca notó la ausencia del esposo y del hijo, salió rápidamente en su busca. Vagó ansiosa por el bosque, mientras llamaba en vano a sus seres queridos, hasta que rendida por el cansancio se dejó caer en la tierra. Fue entonces cuando escuchó el grito estridente de un pájaro negro, que le indicó donde encontrar el güiro que colgaba en la rama del próximo árbol. Hasta allí subió Guanaroca y tomó el güiro en sus manos empujada por un extraño presentimiento. Vio que la fruta estaba perforada y con espanto creyó ver en su interior el cadáver del hijo adorado. Fueron tan intensos el dolor y la emoción, que se sintió desfallecer y el güiro se escapó de sus manos y cayó a tierra. Al romperse vio con estupor que del güiro salían peces, tortugas de distintos tamaños y gran cantidad de líquido, mientras todo corría colina abajo. 

Según cuenta el libro Tradiciones y Leyendas de Cienfuegos, de Adrián del Valle sucedió entonces el mayor acontecimiento: los peces formaron los ríos que bañan el territorio de Jagua, donde está hoy la ciudad de Cienfuegos, mientras que la mayor de las tortugas se convirtió en la península de Majagua y las demás, por orden de tamaño, formaron los demás cayos. Las lágrimas ardientes y salobres de la madre infeliz, que lloraba sin consuelo la muerte del hijo, formaron la laguna y laberinto que lleva su nombre: Guanaroca.

LA LAGUNA…

Considerada uno de los tesoros naturales más valiosos de la provincia de Cienfuegos, la laguna de Guanaroca es en la actualidad uno de los ecosistemas mejor conservados de la región. Formada por el río Arimao antes de terminar su cauce es una ejemplo de la belleza del paisaje y riqueza medioambiental y ha sido declarada un área protegida que incluye los Laberintos de los Naturales, Cayo Ocampo y otros cayos menores en el interior de la bahía de la también llamada Perla del Sur.

 Allí llaman la atención las grandes poblaciones de árboles de mangle y refugios naturales de aves y fauna autóctona, entre la que sobresale una colonia de más de 200 flamencos rosados, toda una fiesta para los sentidos. Además posee sitios de interés arqueológico vinculados con el período aborigen y la colonización española.

LA ESCULTURA…

Forjada en la dureza del metal, con más de cinco metros de altura, con las manos alzadas al cielo y de cara a los vientos del sur, una escultura de Guanaroca inmortaliza la leyenda cienfueguera. La escultora cubana Rita Longa se encargó del proyecto, devenido obra de arte e imagen identitaria de esta región del centro sur de Cuba. Emplazada en el reparto Punta Gorda, cerca del mar y perfumada del salitre adorna el ambiente y estimula la fantasía.

guanaroca



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